Los expertos en estudios del sueño coinciden en la importancia de estar relajados y en conseguir la temperatura perfecta para conciliar un sueño profundo: alrededor de medio grado menos.

Cuando nos dormimos, el cerebro envía mensajes a los vasos sanguíneos para que liberen calor por lo que es importante no taparnos demasiado y conseguir que nuestro cuerpo esté menos caliente de lo normal para que el cerebro pueda regular la temperatura sin problemas.

Los expertos en estudios del sueño coinciden en la importancia de conseguir la temperatura perfecta para conciliar un sueño profundo

Si algo impide que podamos bajar la temperatura –véase el pijama o usar un edredón nórdico de aquellos hechos para Finlandia en plena serranía cordobesa–, el cerebro se despierta para ver qué está ocurriendo y nos cuesta más conciliar el sueño. Es decir, las clásicas noches en las que nos despertarnos a cada rato pueden ser porque tengas demasiado frío o calor.  

Así, al dormir desnudos facilitamos que nuestro cuerpo se enfríe y el cerebro trabaje tranquilamente. Y así alcanzamos el sueño profundo y reparador tan bueno para nuestra salud y no nos pasamos la noche dando vueltas y enredándonos en el pantalón del pijama.

Manos frías, corazón caliente (pero cuesta dormir)

Buscamos la temperatura ideal, un poco menos caliente que la que tenemos durante el día, y el problema de tener las manos y los pies calientes hace que terminemos sacando la pierna fuera del edredón… Entonces se escapa el calor y nos destemplamos.

Igual que ocurre si están calientes, casi es peor en el caso de las personas con las manos y pies fríos que desregula nuestra temperatura y hace que durmamos peor y nos despertemos más a lo largo de la noche. Un problema que afecta en particular a las mujeres ya que, según el momento del ciclo menstrual, los niveles de estrógenos, que regulan los vasos sanguíneos periféricos de las extremidades, varían continuamente y sufren cambios de temperatura aleatorios a lo largo del día.

Para mantener la temperatura ideal en las extremidades, los expertos recomiendan usar una bolsa de agua caliente en lugar de ponerse calcetines que impiden que el calor salga y la temperatura se pueda regular naturalmente.

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